Conseguir que nuestros alumnos sean capaces de hacer un uso razonado de las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen. Hemos de conseguir la “alfabetización” en el uso de estos nuevos recursos. Es necesario que el alumno conozca el uso de las TIC, el uso de Internet, del correo electrónico, de los ordenadores,... para estar preparado en una sociedad donde la información y la comunicación ocupan un lugar cada vez más destacado.

Asimilar y discernir los mensajes y la información que el alumnado recibe, aprovechar los recursos didácticos que estas nuevas tecnologías proporcionan. Pero, en este proceso, no hay que olvidar el papel educador en la comprensión de esas complejas realidades y sus repercusiones humanas y éticas. Se han de potenciar capacidades como la imaginación o la integración con el entorno, el mantener el contacto con la realidad, con el entorno más próximo, evitando la deshumanización. Internet no puede ser la única vía de conocimiento, las informaciones que recibimos debemos asimilarlas, comprenderlas y no deben ser ajenas a nuestra vida, hemos de contextualizarlas con la realidad de nuestras sociedades.

Considerar las TIC y sobre todo Internet como una extensa fuente de información, como una base de datos, como una gran biblioteca. Ante tal cúmulo de información es importante saber dónde está la información, cómo buscarla, cómo utilizarla y hacer de ella un conocimiento útil y contextualizado. Hemos de saber aprovechar los recursos y capacitar a nuestros alumnos para que sepan recibir y asimilar esa información y convertirla en conocimientos. Instigar a los alumnos a pensar críticamente y a desarrollar conceptos por sí mismos puede verse favorecido por la utilización de las nuevas tecnologías.

Cambiar el papel del profesor que debe actuar como mediador entre los canales de información y el alumno. Pasar de una posición del profesor como transmisor de información al profesor como mediador de los procesos de aprendizaje. Internet y las nuevas tecnologías no pueden asumir el rol del profesor. Los contenidos a los que se acceden deben de estar supervisados, se deben establecer las pautas y los elementos de discusión y razonamiento a la hora de utilizar la información. No debe olvidarse que Internet es una herramienta a través de la cual podemos acceder a un enorme conjunto de información que está almacenada en otras máquinas. Internet y las nuevas tecnologías no pueden ocupar el papel del profesor, pero sí le proporcionan una enorme documentación, un medio para compartir experiencias que puede utilizar en su práctica docente.

Cambiar el papel del alumno que ha de abandonar el papel de sujeto receptor pasivo para pasar a ser un elemento activo, que sea capaz de buscar, de seleccionar de una manera razonada, que justifique sus posturas, etc. Nos encontramos en una situación donde debe reforzarse la capacidad de elección del alumno frente a la clase tradicional. No hay que pensar que el hecho de que las TIC favorezcan el papel activo del alumnado, a partir de ahora todos los alumnos vayan a adoptar una postura activa, ya que esto es una opción a elegir por el alumno, pero si que estas nuevas herramientas favorecen comportamientos más participativos.

























































































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